miércoles, 20 de septiembre de 2017

México querido

MÉXICO QUERIDO

Hace años que visito México y he ido conociendo poco a poco su historia, sus monumentos, sus paisajes... Y todos mis viajes los he ido reflejando en este blog viajero, porque amo Mëxico.

Por eso hoy siento de forma especial y de todo corazón  el terrible temblor que nos estremece a todos y te quedas sin palabras al leer las noticias y ver las fotografías de la tragedia.

Oaxaca, Morelos, Puebla, Ciudad de México...donde tan buenos momentos he pasado, donde tanta belleza y arte he admirado cada vez que os visito, y tan buena gente conozco... sólo quiero deciros que siento profundamente tanto dolor...




sábado, 16 de septiembre de 2017

La Alpujarra granadina



Pampaneira
  Siempre recordaré un lejano recorrido de tres dias, en un luminoso mes de septiembre, por la Alpujarra granadina, camino de la costa. Desde luego Granada es una provincia privilegiada, pues en un pis-pas se pasa del pueblo más alto de España (Trévelez) a las tropicales playas granadinas de Salobreña y Almuñecar.

Pampaneira
Entramos desde Lanjarón en el corazón de las Alpujarras por el barranco de Poqueira y el primer pueblo que nos encontramos es Pampaneira.. Un pueblo todo blanco y lleno de paz y del colorido que le prestan las jarapas que cuelgan en su linda placita. 

Pampaneira.
 Visitamos allí un Centro de la Naturaleza lleno de paneles explicativos, en uno de los cuales se enumeran los personajes que viajaron por España y admiraron y mostraron La Alpujarra,  como Theófilo Gautier (Francia 1811-1872)   Gustave Doré (Francia, 1832 – 1883) y Pedro Antonio de Alarcón (Guadalix 1833-Madrid 1891)

LA ALPUJARRA. por Pedro Antonio de Alarcón. Sexta edición. Madrid. Sucesores de Rivadeneyra (S.A:), Paseo de San Vicente, núm. 20.  1919

Entre mis "tesoros" familiares, junto con fotografías y postales antiguas, están las obras completas de Pedro Antonio de Alarcón... y entre ellas la titulada "La Alpujarra",  fruto de un viaje por la zona que emprendió junto a un grupo de amigos en 1872, del 19 al 30 de marzo... Cuando - como dice en el epílogo - reinaba en España Amadeo de Saboya...

Las características chimeneas sobre los planos tejados: "Penachos de colores las columnas de humo de los hogares" dejó dicho Alarcón
  Una verdadera delicia leer sus descripciones de todo lo que va viendo, mezclando el presente con la historia antigua, con la belleza del paisaje, la dureza del camino, los personajes que van conociendo, la característica arquitectura, la gastronomía, los oficios de sus habitantes... 

 En noviembre de 2014 se ha  registrado la propuesta de documentación de la candidatura de inclusión de la Alpujarra en la lista del Patrimonio Mundial en España, según el proceso establecido para la inscripción de un bien en este reconocimiento de la Unesco. Es un proceso largo y tardará en materializarse...pero ya está iniciado. 

En esta línea, para la puesta en marcha de la candidatura, la Diputación Provincial y la Universidad de Granada publicaron una nueva edición de este libro de Pedro Antonio de Alarcón, a cargo de Eladia Raya, profesora de Literatura Española en el Queensborough Community College de Nueva York.

Y no hay que olvidar a otro viajero, ya en el XX, enamorado de La Alpujarra: Gerald Brenan (1894, Sliema, Malta - 1987, Alhaurín el Grande,Málaga) que llegó a España en 1919 y durante 14 años vivió en Yegen otro pueblecito alpujarreño, muy cercano al límite con Almería y que describe en un libro titulado "Al Sur de Granada" que es un encanto leer. 






(También en 1984 se publicó su libro "El laberinto español", yo diría que un libro imprescindible para entender mejor nuestra propia historia)





Y sigo con mi viaje y con tantos buenos momentos que viví


Pampaneira
 Tras comer en Bubión el famoso plato alpujarreño, consistente en patatas a lo pobre, huevo frito, chorizo y morcilla... y dar después, lógicamente, un buen paseo, 

 
Bubión


Bubión y Pampaneira en el Barranco de Poqueira

  seguimos hacia Capileira, el pueblo más cercano al Pico del Veleta, la cuarta cumbre más alta de España, con su altitud de 3395,68 m sobre el nivel del mar ... 

Una tarjeta nos muestra como es el paisaje cuando hay nieve en las cumbres...
En Capileira es donde se ubica desde 1972 el  Museo Alpujarreño de Artes y Costumbres Populares Pedro Antonio de Alarcón.

que desgracidamente no pudimos visitar pues sólo abrian por las mañanas...Así que de momento nos conformamos con una postal y la esperanza de volver... algo que, desgraciadamente, aún no ha sucedido. 



Camino ya de Trevélez, vemos un letrero que señala "La fuente Agria" que nos habían recomendado visitar ... Pero la sequía había hecho estragos y en lo que era una gruta con una pequeña cascada por la que cae agua roja por su gran contenido en hierro.... sólo cae un hilito de agua, y el encanto ha desaparecido de momento...

 Y así llegamos a Trevélez, el pueblo más alto de España y tan conocido por sus buenos jamones. Es un pueblo muy grande, como si fueran tres pueblos juntos y los denominan barrio alto, medio y bajo.





 Nos alojamos en un Hotel, en el barrio medio, que no se puede llegar hasta él en coche, lo cual ya es una garantia de paz, pero lo verdaderamente notable es la habitación 205 ("¡la mejor!", nos dice orgullosamente la jovencita que nos atiende) que está en la terraza superior, con una ventana llena de paisaje, un balcón a las calles blancas que suben al barrio alto, y toda la terraza a su disposición ¡vaya lugar!... 





Lo primero que hacemos, tras disfrutar de las vistas,  es ir a ver el barrio alto...¡qué cuestecitas!... pero merece la pena, llegar hasta lo más alto, donde una lápida recuerda que allí parte, desde 1912,  la Romería de la Virgen de las Nieves (el 5 de Agosto)  en la que los vecinos de Trevélez y de toda la comarca alpujarreña suben a la cima del Mulhacén, donde se oficia una misa de romeros a las 12:00 h de cada 5 de agosto. El Mulhacén, con una altitud de 3.478,6 msnm, es el pico más alto de la península ibérica y el segundo de España tras el Teide, de 3.718 msnm. 

Tras conocer los tres barrios, una buena cena, otro buen paseo bajo las estrellas...Un precioso amanecer bien disfrutado desde una encantadora "habitación con vistas", un tranquilo desayuno, otro paseíto, algunas compras...y partimos hacia la costa...a comer en la playa de Salobreña y pasear la tarde por la de Almuñecar... 



Almuñecar desde "La Punta de la Mona" y sobre "Marina del Este"... Abajo la playa de "La Herradura" desde "La Punta La Mona"


 

Y aquí, en Almuñecar, fue donde desembarcó, en agosto del 775, un joven de 20 años llamado Abd al-Rahman, hijo de un príncipe Omeya y de una esclava bereber. Llegó a esta costa tras cinco largos años de extenuante huída, desde la lejana Siria, donde los abbasíes, que querían restaurar "la pureza del Islam" corrompido, según ellos, por los Omeyas de la dinastía reinante, exterminaron a todos con suma crueldad...a todos menos a él...


 
 Abderramán I nos recibe de día y nos despide de noche  desde su monumento en la playa de San Cristobal de Almuñecar, al pie del Peñón del Cristo... Allí leemos sus nostálgicas palabras:
 "¡Oh palmera, tú eres como yo extranjera en occidente, alejada de tu patria...!"


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons





jueves, 31 de agosto de 2017

Los Ancares, una belleza escondida




 Los Ancares leoneses son un lugar de gran belleza paisajística, pero también tienen un alto interés histórico y etnológico. Un lugar emblemático dentro de los propios Ancares es Campo del Agua...Se trata de un conjunto de Pallozas que forman un poblado que aún es utilizado por los habitantes de Aira da Pedra como lugar de pasto de verano para el ganado...Aquí el silencio sólo es roto por el cantar incesante del agua...

 

 En uno de mis múltiples viajes de hace unos años por las preciosas tierras de León, llegamos una luminosa tarde de junio  desde Astorga hasta Vega de Espinareda y, tras dejar todo en un acogedor hotel, emprendimos un bonito paseo, por el  puente románico sobre el río Cúa, y luego junto a las piscinas que han aprovechado el río...

 

 hasta llegar al  Mesón del Molino que nos conquista para siempre con su praderita y su cascada tan rumorosa.





Otro puente al otro lado de las piscinas, nos conduce al monte donde está el que debió ser muy importante, y ahora abandonado, Monasterio de San Andrés, pero que aún sirve de albergue de verano para niños. 



Para conocer parte de la Sierra de los Ancares empezamos al siguiente día por el pueblo de Fontoria paseando entre las  pequeñas huertas cercadas de lajas. 


 y  paseos tranquilos con la nostalgia de sus casas abandonadas




 Desde aquí, por el puerto Lumeras, vamos al pueblo de su nombre y luego al de Sorbeira, donde hay un Centro de Turismo Rural junto al río Candín. 


Paseamos Villasumil donde hay muchos cerezos y atravesando el río Ancares  vamos hacia Espinareda de Ancares donde una mujer nos ofrece enseñarnos la Iglesia, de San Martín. Dentro nos muestra una entrañable Virgen Dolorosa y nos dice que la trajo su abuelo desde Santiago de Compostela a lomos de una caballería...
 

Por Candín y por Pereda y Tejedo de Ancares llegamos al Puerto de Ancares, con una altitud de 1648 m. y andando unos metros llegamos al fantástico mirador desde donde se contempla la grandiosa visión del hondo valle con el solitario - y hasta hace muy poco aislado - pueblo de Balouta.







 Precisamente el artículo sobre este pueblo aparecido en el nº 42 de la revista "Viajar" fue el que nos animó a conocer toda esta zona

  Después de admirarlo desde arriba, iniciamos en el coche un majestuoso y lento descenso que nos conduce hasta él y, sin pensarlo más entramos directos a comer en un Hostal acogedor, donde nos ofrecen un caldo de berzas delicioso, unos filetes con patatas y unos buenos postres...lo que es muy de agradecer en un lugar tan aislado.






Ya bien comidos paseamos el pueblo y tenemos la suerte de encontrarnos con un amable vecino que se ofrece a enseñarnos su palloza que nos dice es "totalmente auténtica".


 

 Las pallozas son viviendas redondas, con paredes de piedra y los tejados de paja... Su origen enlaza con un indudable pasado celta. Las pallozas de Campo del Agua fueron declaradas por la Junta de Castilla y León Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de conjunto etnológico. Algunas se elevan sobre el terreno como los hórreos.



 Aquí convivían completamente las personas y los animales que eran fundamentales para la subsistencia y el transporte.

Las casas más tradicionales solian tener una "solana", el lugar donde daba el sol, un lugar resguardado de los fríos... a la que se accedía por empinada escalera.



Piornedo es un pueblo ya en Lugo, pero que pertenece plenamente a Los Ancares y tiene muchas y muy cuidadas pallozas... 
 

 Fue un recorrido precioso...no es un lugar Los Ancares del que se hable mucho, no sé si seguirá tan apacible, y si se mantendrán cuidadas y protegidas estas arquitecturas rurales tan primitivas y tan racionales para el entorno...
 Es un lugar al que me encantaría volver...




Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons


 

lunes, 21 de agosto de 2017

Con Barcelona en el corazón

Con todo el dolor por los terribles atentados terroristas en Barcelona y en Cambrils, quiero recordar el último viaje que hice a Barcelona, donde he ido tantas veces y donde siempre he descubierto tanta belleza, igual que en todos los recorridos por Cataluña...

 http://rutastranquilas.blogspot.com.es/2010/09/barcelona-para-deslumbrar_12.html

Mi más sentido y emocionado pésame a las familias de todas las victimas.

sábado, 5 de agosto de 2017

Pinturas rupestres en Villar del Humo

PINTURAS RUPESTRES EN VILLAR DEL HUMO.

Tras el precioso recorrido por el Alto Tajo que hemos visto en el post anterior, decidimos seguir conociendo otra zona muy interesante de la Serranía de Cuenca. 




 Se trataba de ir a ver las pinturas rupestres que nuestros remotos antepasados plasmaron al aire libre en los abrigos rocosos de Villar del Humo, ver las formaciones rocosas de la conocida como Sierra Pascuala y conocer las Torcas.

 


 

Las pinturas se caracterizan por estar localizadas sobre todo en rocosas paredes verticales, en la parte más alta de los barrancos y farallones, es decir, siempre en lugares de dificil acceso. Quizá fueran santuarios y por eso estaban tan protegidos y pintados en las alturas. 

 

 Las del complejo rupestre de Villar del Humo se centran sobre todo en la representación de animales propios de la zona: ciervos, cápridos, bóvidos y jabalíes y toros...también hay alguna figura humana portando arcos aunque sólo algunas en actitud de dispararlos.  

 Se encuadran en el área de las interesantes pinturas rupestres del Arco Mediterráneo, que fueron declaradas por la Unesco en 1998, un bien cultural del Patrimonio de la Humanidad.  Se trata de un conjunto de 758 abrigos rocosos, cuevas, covachas o barrancos (según listado de la Unesco) en los que se ha encontrado alguna representación figurativa que van desde trazos geométricos a escenas de caza, recolección, danza o guerra incluyendo figuras humanas y de animales.

Los yacimientos se distribuyen geográficamente entre 16 provincias de 6 comunidades autónomas: Comunidad Valenciana (301 lugares), Aragón (163), Castilla La Mancha (93),  Murcia (72), Andalucía (69), Cataluña (60). En el caso concreto de Cuenca de los 12 lugares protegidos que tiene,  11 pertenecen a Villar del Humo.


 La población de Villar del Humo está rodeada por las sierras de Albarracín y de Mira y por la Serranía de Cuenca.

La Sierra Pascuala
 

Es otro de los rincones insólitos de esta tierra llena de lugares de pura sorpresa.


 Destaca entre todas esta formación rocosa sorprendente, que recibe el nombre de "Torre Balbina" 


 y que puede conemplarse desde muchos lugares, entre ellos este estratégico mirador.


 Para llegar hasta este paraje (y también a las pinturas rupestres), conectamos con el ayuntamiento del pueblo y nos llevaron en dos todoterrenos...en plan película de Indiana Jones total... pues desde luego en aquel momento al menos (año 2002), los caminos era intransitables para otro tipo de vehículos.




Existe una casa-refugio y uno de los vecinos que nos ha llevado nos cuenta que este refugio y la Sierra (algunos la llaman "Selva") se llama Pascuala en honor a la esposa del señor que lo edificó como admirador de la belleza del lugar.


 Es muy conveniente para hacerse una mejor idea del lugar leer este blog de "magia serrana"

 
Las Torcas

A continuación, nos esperaban las pavorosas Torcas, y digo pavorosas porque sólo acercarse a ellas te pone los pelos de punta. Su remotisimo origen es la última regresion del mar de Thetis, antiguo mar mediterráneo, cuyo borde más occidental se encontraba situado en este zona de la Serranía de Cuenca... Y sucedió que, hace aproximadamente 80 millones de años, la acción conjunta del clima y de las aguas carbónicas en las solubles rocas calizas permitieron estos grandes hundimientos del terreno.



Las Torcas se encuentran en el Monte de los Palancares muy cerca de la ciudad de Cuenca... 




Tras este bonito camino... ¡Que abismos nos esperan así de repente! Las de la Novia y la del Lobo, son las dos más escapardas e inaccesibles  con sus muros verticales de roca. Las más profunda es la de las Colmenas con 90,93 m. (como un edificio de 30 pisos) y la menos la de la Llanilla con 16,82. . La más extensa en la llamada Torca Larga con 10,27 hectares de superficie. 





 Luego todas tienen su leyenda, que algún paisano nos contó, pero la de "la Novia" no quedó claro si se llama así porque se tiró ella al ser abandonada, o la tiró el novio antes de abandonarla… de cualquier forma la pobre novia tuvo un trágico final... Y en la del Lobo, es que era un lobo tan bueno que incluso ayudó al cazador que le quería cazar cuando éste se vio en apuros. De cualquier forma todo lo que vimos fue  ¡Im - presionante!…


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

sábado, 29 de julio de 2017

Parque Natural del Alto Tajo.


 Parque Natural del Alto Tajo

Bien se dice que "recordar es volver a vivir" ... y ayer volví a revivir un precioso viaje de hace años, tras leer en el vagón del Metro (1) la referencia sobre el libro de José Luis Sampedro "El rio que nos lleva". En esta novela se relata el trabajo de los valientes "gancheros" que transportaron durante años por el turbulento cauce del Tajo, los troncos de los recién talados árboles, desde Peralejos de las Truchas, en Guadalajara, hasta la vega de Aranjuez, ya en tierras de Madrid.(2)

 
Mirador sobre el Puente de Peñalén (Guadalajara). El Tajo por el que descendían los troncos desde Peralejo de las Truchas


Rio Tajo a su paso por Aranjuez

Nada más regresar a casa he buscado el álbum de fotos con "el diario del viaje" de aquel recorrido tan impactante que hicimos en el "lejano" 2002 y, leyendo y contemplando las fotografias (aún analógicas y que he escaneado) vuelvo a vivir las emociones de aquel insólito viaje.

El río Tajo es el más largo de la Península, con 1008 Km.  que nace a menos de 150 Km. del Mediterraneo, en tierras de Teruel, concretamente en Albarracín en los Montes Universales, como un pequeño riachuelo en un lugar denominado Fuente García y que desemboca esplendoroso en Lisboa.
 
El rio "Tejo" bajo el Puente del "25 de abril", 3.250 m. em total y 2.000 sobre el agua,  magnífica entrada en Lisboa

En primer lugar hay que saber que como "Alto Tajo" se considera toda la parte alta del río, desde su nacimiento hasta su llegada al curso medio donde lleva más agua y, generalmente, su pendiente se modera. 

Zona del Alto Tajo en Cuenca
 Pero desde el año 2000 la denominación de Parque Natural del Alto Tajo abarca sólo su tramo alto entre las provincias de Cuenca y Guadalajara (Comunidad de Castilla La Mancha) y no se incluye a Teruel, donde se sitúa su nacimiento  y que corresponde a la Comunidad de Aragón.




Nosotros iniciamos la ruta por la Serranía Alta de Cuenca, en el conocido como Estrecho de Priego (en el pueblo conquense del mismo nombre y bello emplazamiento) y una vez que llegamos ante los tres arcos horadados en la roca (también conocidos como Puerta del Infierno), entre Cañamares y Fuertescusa





 buscamos una pequeña senda entre el segundo y tercer arco, que desciende hasta llegar al arroyo Peral que se atraviesa por una pequeña pasarela de troncos y así se llega  hasta el rio Escabas

Aquí el arroyo, allí el río...¿Y ahora?

 que también puede atravesarse sobre las grandes piedras puestas para facilitar el paso, pero aquí...¡decidimos parar!



 Al salir de la Puerta del Infierno lo más normal es ver un espíritu chamuscado que huye...



Desde Fuertescusa, donde se ubicaron varios molinos, como el de Valentina o el de Faustino, que se han convertido en encantadoras viviendas particulares, pero que merece la pena contemplarlos junto al rio, e incluso recorrer, junto al último molino citado, el desfiladero del Hocino.

 Siguiendo junto al río Escabas llegamos hasta Tejadillos, donde en una espaciosa pradera se ubica un original Monumento a la Madera.
 
De regreso a Fuertescusa,  a la salida del término de Poyatos, paramos junto al pequeño y encantador puente de un solo ojo de los siglos XIII/XIV,  en un magnífico paraje del valle del rio Escabas


Y seguimos hacia Cañizares... En una espléndida y feliz tarde de verano  un encantador matrimonio, vecinos del pueblo, se ofreció con toda amabilidad a llevarmos a la Hoz de Tragavivos...Por caminos inverosímiles el todo-terreno nos condujo a la fragosa, recóndita y espectacular Hoz...¡Cielos que lugar!…



Sólo con decir que los buitres vuelan a nuestra altura e incluso por debajo, y que la vista se pierde intentando seguir las vertiginosas y lineales paredes de las rocas que nos circundan, puede uno hacerse una pálida imagen de la Hoz, cuyo nombre está pero que muy bien puesto… 

 Las preguntas surgen de inmediato, ¿cuantos millones de siglos han sido necesarios para este vértigo gigante, cómo sería el caudal y la fuerza del  hoy humilde río Guadiela que corre por su fondo, para lograr la desmesura de esta inmensa sima de paredes que parecen tiradas a cordel?…


Indudablemente desde mucho antes de iniciarse la historia de la orgullosa especie humana, que hoy destroza el planeta, en este rincón del mundo un río trabajó duro para lograr esta fragosa belleza que esta tarde, Macu y Polo, han puesto ante nuestros asombrados ojos.


 Imposible olvidarles a ellos, a Cañizares y a la Hoz de Tragavivos.

Al dia siguiente nos fuimos a ver el nacimiento del río Guadiela. La pista forestal que a él conduce, sale frente al pueblo de Cuevas de Hierro...Pero los manantiales que dan lugar al Guadiela pasan completamente desapercibidos y sólo los descubrimos gracias a otro amable paisano que nos indica el modesto nacimiento del Guadiela... el rio que fue capaz de excavar la Hoz de Tragavivos y a cuya orilla, en la vecina Guadalajara, se levantó el Real Sitio de La Isabela, ese lugar que yo tanto quiero porque el camino que a él conducía desde Madrid pasaba por el pueblo de Villalbilla y porque ahora duermen, el rio y el Real Sitio, bajo el pantano de Buendía...

Por aquí nace el Guadiela

 Volvemos a Cueva del Hierro donde está la Mina que nos enseña en una magnífica visita guiada Alex. Todo lo que nos cuenta es muy interesante, desde la forma de enterarse recientemente de su existencia, por escuchar el comentario casual de un antiguo minero, hasta los remotos antecedentes de su explotación, por el s. V a.d.C. cuando el hierro estaba prácticamente en la superficie, y las tribus eran aún nómadas, y cómo terminaron por hacerse sedentarias en torno a ella para explotar su interior, y como les duró poco su posesión pues llegaron los romanos y dominaron totalmente su explotación con centenares o quizás miles de esclavos, que nacían, vivían y morían en su interior… unas pequeñas galerías descubiertas indican que en ellas sólo los niños podían trabajar… Y este horror remoto, no ha desaparecido en el mundo… miles de niños esclavos siguen trabajando en todo el mundo, en minas o en enormes basureros… 




Entre tanta negrura hay un  pequeño oasis: un pilón de agua limpia y purísima que quizás fuera el único consuelo de aquellos desgraciados seres. La verdad es que salimos de la Mina con frío en el cuerpo y en el alma, pero con la certeza de que hemos conocido algo que ha merecido la pena. Alex nos explica también el final de la explotación de esta mina, aún antes del cierre casi general de las restantes, en el pasado siglo, y nos anuncia que en breve plazo va a abrirse un museo con toda su historia…¡Otro lugar al que hay que volver irremisiblemente! (Efectivamente compruebo en Internet que ya funciona el anunciado Museo)

La próxima parada es en Masegosa y allí nos recomiendan que conectemos con Marcelino, un vecino que es el que mejor nos puede enseñar el  Tormagal, un lugar que al parecer no tiene que envidiar a la archifamosa Ciudad Encantada... pero que está sin señalizar, con lo cual  nos asustan un poco con lo intrincado del lugar y lo fácil que es perderse…



Efectivamente  nada han exagerado, es una confusión enorme de piedras, torcas y callejones, rodeados de una vegetación salvaje por donde no es nada fácil caminar, y así no nos extraña que fuese escondite favorito de los "maquis" y que sólo los pastores supieran moverse por allí como peces por el agua. 


 

Hoy es un lugar solitario y misterioso,  donde ni el propio Marcelino se atreve a meterse demasiado y donde yo al menos no volvería sobre todo desde  que nos dice que por allí hay víboras…


Pero espero que en estos años lo hayan mejorado, trazando circuitos accesibles que te guien, y puedas admirar más serenamente las formas tan alucinantes de sus formaciones rocosas.

Belvalle---Bello valle

 Pero en afortunado contraste, a continuación nos vamos a visitar uno de los lugares más bellos que nunca hemos visto. Tan bello es que le llaman Belvalle, es decir, Bello valle, y a fe mía que el nombre está puesto de maravilla…¡Que camino tan hermoso!… La dehesa de Belvalle, pertenece al término de Beteta y es límitrofe con Cueva del Hierro y Masegosa.




Es un lugar precioso, agreste y bello,...todo a la vez. El camino nos conduce al Puente del Martinete... y al otro lado del puente ya es Guadalajara, y está el pueblo de Peralejo de las Truchas de donde partian los "gancheros"de la novela ... y entre medias corre el Tajo


 Seguimos caminando por tan precioso lugar 





el Tajo sirve de verde y limpio espejo de todo. Un lugar único.


Como único es el camino que nos conduce a la laguna de La Taravilla, ya en Guadalajara, y que disfrutamos con un buen baño antes de ir a Peñalén y parar en el mirador desde el que se domina el rio y el puente.



Donde leemos en oportuno letrero lo siguiente:
Frontera y Camino. Además de constituir una fuente de riqueza y de diversidad en el paisaje, el rio es a un tiempo frontera y camino natural. Desde tiempo inmemorial los pobladores del Alto Tajo se han esforzado en dominar el rio, construyendo puentes para comunicar pueblos y aprovechar su fuerza como medio de transporte. La tradición ganchera y el transporte de las maderadas. 
El puente de Peñalén lo financió el ayuntamiento, con los ingresos de la madera de los extensos bosques que posee, en una época en que la madera se consideraba "el oro verde". (3)




 A partir de aquí el camino en coche hasta llegar a Zaorejas es "laborioso" pero fantástico



Y como muestra, esta visión en la lejanía de esa roca de tan singular forma, que más asombra cuando más te acercas y a la que han bautizado con el nombre de "La gitana", quizá porque recuerda una larga "bata de cola"...



 Y así dimos por terminado el viaje, después de tirar la última foto a una colorista concentración de piragüas, muy habituales por lo que nos dicen, parar en algún mirador y constatar la de rincones para baño que  debe de haber a juzgar por los camping y los excursionistas que nos cruzamos, antes de llegar a  Zaorejas, donde una buena comida fue digno final de tan bello viaje…Pero ya pensando en regresar por estas tierras tan sorprendentes.

 Notas.

 (1) 30 Jun 2017 Metro y Cercanías lanzan nuevos extractos literarios en sus vagones.
Es la iniciativa ‘Libros a la calle’, que cumple 20 años durante los cuales pequeños trocitos de nuestra literatura han acompañado a diario a los viajeros.

Y llega con nuevos fragmentos de autores tan conocidos como el último Premio Cervantes, Eduardo Mendoza y su divertido libro ‘Sin noticias de Gurb’.

También se ha escogido una obra de otro escritor galardonado, Juan Eduardo Zúñiga, Premio Nacional de las Letras 2016. Se trata de ‘Flores de plomo’, una crónica que se sitúa en la noche en la que Mariano José de Larra se suicidó y los días que la precedieron y la siguieron.



En esta edición (2017) se quiere rendir un homenaje en sus centenarios a Buero Vallejo, Juan Rulfo y José Luis Sampedro. Las obras que se han trasladado a ‘Libros a la calle’ son ‘Historia de una escalera’, ‘Pedro Páramo’ y ‘El río que nos lleva’, de cada uno de estos autores respectivamente.  También se rinde homenaje a la poesía, representada en las figuras de Blas de Otero y Gloria Fuertes.


(2) "El río que nos lleva" es la historia de los últimos gancheros, que se dejaban la piel transportando las maderadas; miles de troncos flotando río abajo, cuando todavía no había ni caminos ni carreteras, en un oficio duro como pocos. Los gancheros conducían los troncos a través del río Tajo desde los pinares del Alto Tajo hasta Aranjuez, con la única ayuda de un palo terminado en gancho, en peligrosos descensos y arriesgadas vivencias, con sus penurias y calamidades.

José Luis Sampedro en su novela "El río que nos lleva", narra magistralmente la última aventura, la última de las maderadas a mediados de los años cuarenta. La novela llevada al cine en 1988 por Antonio del Real fue declarada de interés por la UNESCO, por su contribución a la defensa de los valores culturales y ecológicos del Alto Tajo.
Ruta


(3) En torno al primer fin de semana de septiembre, los pueblos ‘gancheros’ de Poveda de la Sierra, Peñalén, Peralejos de las Truchas, Taravilla y Zaorejas, que forman parte del Alto Tajo, les rinden homenaje con una fiesta, declarada de Interés Turístico Regional –que se celebra cada año de forma rotativa en cada uno de estas localidades-, en la que los troncos de pinos vuelven a ser arrastrados a la antigua usanza por voluntarios ataviados para la ocasión con trajes como los de antes, bordados en talleres de costura que no se olvidan de la tradición. Pasacalles, danzas y comidas populares, en las que no faltan ni rosquillas ni chocolate, amenizan estos días, que sirven para honrar a los sufridos “pastores de los bosques flotantes”.



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