lunes, 22 de mayo de 2017

La Ciudad Encantada de Cuenca

LA CIUDAD ENCANTADA

Si alguien duda de que la Naturaleza es una gran artista

jueves, 11 de mayo de 2017

Santa María la Real de Nieva, gran sorpresa

SANTA MARIA LA REAL DE NIEVA


Santa María la Real de Nieva, (uno de los 51 municipios que integran la Campiña Segoviana)  existe gracias a una reina inglesa, Catalina de Lancaster, que vino a Castilla a desposarse con Enrique III de Trastámara, apodado el Doliente, miembro de esta dinastía a la que pertenecen  todos los descendientes del rey Alfonso XI  (1312-1350) y de su amante Leonor de Guzmán. 

La dinastía Trastámara



Árbol genealógico obtenido en Wikipedia, la enciclopedia libre

Enrique III (1390-1406) era el bisnieto de Alfonso y Leonor... y gracias a su matrimonio con Catalina legitimó la dinastía, considerada usurpadora por la forma en que había accedido al trono el primer hijo de Alfonso y Leonor, Enrique II (*)  tras la muerte a traición de su hermano de padre y legítimo heredero Pedro I (por unos llamado el Cruel, por otros el Justiciero) en Montiel en 1369.

Y la razón de esta legitimación es que Catalina
(Hertford, 1373 – Valladolid, 1418)  era nieta por parte materna de Pedro I y de su esposa María de Padilla, cuya hija, Constanza,  había casado con el inglés Juan de Gante, duque de Lancaster (1340 - 1399) cuarto hijo varón del rey Eduardo III de Inglaterra y de Felipa de Henao. Por esta causa la dinastía usurpadora quedó unida a la línea legítima de los derechos dinásticos del rey don Pedro I. 

Catalina de Lancaster murió en 1418, tras haber sido regente del reino desde la muerte de su esposo en 1406 (a los 27 años) sucediéndola su hijo Juan II.

La reina Catalina aparece vestida con túnica y manto, adornado este último con flores. Su cabeza de descansa sobre tres almohadones recamados y se cubre con una toca y  la corona real.

 Y fue a su esposo Enrique III a quien se le otorgó por primera vez el título de Príncipe de Asturias, siendo desde entonces dicho título usado por todos los herederos de la corona española. 

Los enterramientos de los Trastámara en la catedral de Toledo


Tres reyes de la dinastía Trastámara: Enrique II, Juan I y Enrique III  están enterrados con sus esposas en la magnífica Capilla mortuoria de los Reyes Nuevos (así llamada porque anteriormente hubo otra, en la misma Catedral, llamada "de los Reyes Viejos") situada en la girola de la Catedral y obra de Covarrubias. El resto de la dinastía: Juan II y su esposa Isabel de Portugal (padres de Isabel la Católica) están en la Cartuja de Miraflores de Burgos (aunque aquí se encuentra una escultura de Juan II) y Enrique IV (hermano de padre de Isabel) en el Monasterio de Guadalupe.  


Enrique III y Catalina de Lancaster están en el lado del evangelio. 

Enrique II  y su esposa Juana Manuel en el lado de la epístola. Estos 4 nichos renacentistas son obra de Covarrubias de 1531

Juan I y su esposa Leonor de Aragón. Sus figuras yacentes fueron sustituidas por estas orantes al trasladarlos a la nueva capilla

Y siguiendo con la historia de la dinastía Trastámara, una bisnieta de Catalina llevó su nombre y heredó su blanca tez, sus ojos azules y el pelo rubio. Fue la quinta y última hija de los Reyes Católicos, nacida en Alcalá de Henares en 1485 y fue esposa de Enrique VIII y reina de Inglaterra. Su bisabuela inglesa hubiese estado muy orgullosa de ella... 

Santa María la Real de Nieva y la reina Catalina de Lancaster


Pero volvamos a Santa María la Real, tan vinculada a esta buena reina que fue la que concedió el título de Puebla de Santa María a un pequeño lugar, que en realidad había surgido en torno al hallazgo de una imagen de la virgen en el interior de una cueva por un pastor llamado Pedro Amador  en 1392.

Altar mayor de la iglesia presidido por la imagen de la virgen de la Soterraña

 Catalina enterada de este hecho mandó levantar una ermita mientras se terminaba un templo en honor de la Virgen de la Soterraña (la virgen estaba "soterrada" es decir, bajo tierra...) y nombró a los dominicos capellanes de su culto


 Tiene un fantástico claustro románico, de transición al gótico, construído entre 1395 y 1437, (pero que recuerda a los de finales del XII principios del XIII) con unos capiteles excepcionales
Los hay con temas bíblicos, con actividades guerreras, de caza, y clericales... con un calendario agrícola relacionado con cada mes del año, con motivos vegetales, con animales... 

  
 Una preciosa "Huída a Egipto"
 


 Una escena de un campesino con un arado romano 


 
 Frailes junto al órgano de la iglesia



 Pastores calentando un caldero 



Y una lápida con las marcas de los canteros




 Desde el claustro contemplamos la espadaña incorporada en el XVII.

 La puerta principal del templo, en la fachada del noroeste, es gótica con cinco espléndidas arquivoltas


 

 

 en las que se nos narra, de forma visual, toda la pasión  de Cristo desde la ültima Cena a la Resurrección y el juicio Final.  
La quinta arquivolta es muy original, representa a los muertos saliendo de sus sepulturas para el Juicio Final...algunos ayudados por demonios que sin duda ya saben que van a ser condenados...



 Otra reina vinculada con Santa María la Real: Doña Blanca de Navarra

 La reina Blanca I de Navarra (Pamplona 1387, Santa María la Real de Nieva 1441)  fue la segunda hija del rey Carlos III "el Noble" de Navarra, tan vinculado a Olite, y de su esposa Leonor de Trastámara, hija del rey Enrique II de Castilla.

En 1402 se concertó el matrimonio de Blanca con Martín el Joven, rey de Sicilia y heredero de la Corona de Aragón. Hasta 1415, Blanca  vivió y gobernó en Sicilia, pero ya viuda y de vuelta a Navarra, en 1419, se acuerda su enlace con el infante Juan, duque de Peñafiel. En 1421 nace su hijo Carlos, a quien su abuelo materno concede el título de Príncipe de Viana. Ocho  años después Blanca fue coronada como reina de Navarra y su esposo como rey consorte con el nombre de Juan II (de la dinastia Trastámara).

A la muerte de doña Blanca, en Santa María la Real de Nieva en 1441, Juan II volvió  a casarse con Juana Enríquez  (que ejerció como las peores madrastras de los cuentos) y de esta segunda unión nació en 1452  Fernando, al que sí reconoció como heredero de Aragón, de Sicilia y de Nápoles, y que tras su matrimonio con Isabel de Castilla, es conocido como Fernando el Católico.  
Doña Blanca se había hecho muy devota de la Virgen de la Soterraña y había mandado tallar reproducciones de su imagen que llevó para que fueran veneradas en su reino, donde se la conocería como Soterraña de Nieva o Virgen de Nieva. Y en este templo segoviano, cosas del destino, descansan sus restos, mientras los de su hijo, el Príncipe de Viana, fallecido en Barcelona en 1461, reposan en el Monasterio de Poblet.   
 



(*) NOTA.- Hubo un rey de Castilla con el nombre de Enrique I (Valladolid, 14 de abril de 1204 – Palencia, 6 de junio de 1217)1 fue rey de Castillaa entre 1214 y 1217, año en que falleció como consecuencia de un accidente en la ciudad de Palencia. Fue hijo de Alfonso VIII y de su esposa, la reina Leonor de Plantagenet. Le sucedió en el trono su hermana la reina Berenguela quien después renunció en su hijo, el futuro rey Fernando III "El Santo".

- Las fotos de los enterramientos de los Trastámara están obtenidas del catálogo de la magna exposición que se celebró en la Catedral de Toledo, de junio a noviembre de 2005, en honor de Isabel la Católica. 


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons


domingo, 7 de mayo de 2017

Coca un castillo diferente (2)

(Datos de la maqueta:  Piezas utilizadas para su construcción: 550.000 ladrillos a escala.Tiempo empleado en su construcción: 2.000 horas efectivas de Maestro artesano y ayudante)
 En el precioso Parque temático de maquetas del pueblo de Olmedo (Valladolid), llamado muy acertadamente "Pasión mudéjar", está la del castillo de Coca,  uno de los más excepcionales ejemplos de arquitectura civil en ladrillo. 
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 Cuando llegas a Coca y ves de verdad el castillo, te admira:


Fue construido en la segunda mitad del siglo XV por orden de Don Alonso de Fonseca, Arzobispo de Sevilla y Señor de Coca y Alaejos, con el permiso real del rey Juan II de Castilla.  A su fallecimiento, en 1473, fue heredado por su sobrino Alonso de Fonseca que fue quien terminó el castillo, en 1493, éste ha actuado más, pese a sus defensas, como residencia palaciega para grandes fiestas, que para la fiera guerra.



 Enseguida apreciamos que es un castillo singular pues es dificil concebir un lugar, tan fastuoso, ejecutado con tan humilde material como es el ladrillo, y que no sólo se utilizó como material de obra, sino como elemento decorativo y todo se atribuye a alarifes sevillanos. Nada que ver este castillo con otras severas fortalezas castellanas. 





  Llama la atención la profundidad de su gran foso claramente defensivo, que en algunos puntos llega a los 20m.



 y sus grandes y numerosas saeteras, llamadas de "cruz y orbe", (adecuadas tanto para arcabuces como para ballestas) aunque al parecer ninguna batalla se libró aquí. 



En 1521 sí fue atacado por las tropas comuneras, en represalia por el incendio de Medina del Campo llevado a cabo por el señor de Fonseca... pero al no conseguir acceder al castillo, destruyeron la cercana fortaleza de Alaejos (un lugar que hay que visitar)

 
Lo que no hicieron las batallas, lo consiguió el abandono en el que quedó en los primeros años del XVIII dejado a merced de la rapiña...que fue rematada por los actos vandálicos de las tropas francesas que lo ocuparon en 1808, durante la Guerra de la Independencia... cuando lo abandonaron, en 1812, sólo eran ruinas... que remató después, en 1828, un administrador de la Casa de Alba, a la que ya hacía tiempo pertenecía el castillo, y que vendió lo que de valioso quedaba, entre ello las columnas de mármol del patio y preciosas azulejerias del mismo. 



Hay zonas en las que se aprecian claramente lienzos de la primitiva muralla defensiva de la ciudad.





En 1931 fue declarado Monumento Histórico Nacional y en 1954 fue cedido al Ministerio de Agricultura y restaurado para albergar la prestigiosa Escuela de Capacitación Forestal que actualmente ocupa una gran parte del castillo. 




El viernes pasado, que fue cuando visité el castillo, hacía un día precioso de sol y nubes tormentosas, que daban más vida y contrastes fantásticos a su vital arquitectura.  







 Cuando nos alejamos el castillo parece un sueño...




Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons



sábado, 6 de mayo de 2017

Coca cuna de un emperador romano (1)


 Coca, en Segovia, tiene un pasado que ha quedado registrado en los libros de historia por su vinculación con Roma y también tiene un lugar en la Literatura pues es nombrada nada menos que por don Miguel de Cervantes 


"El Licenciado Vidriera"

 cuando en su obra "El licenciado Vidriera" dice lo siguiente: 

 Y, habiendo hecho el huésped la reseña de tantos y tan diferentes vinos, se ofreció de hacer parecer allí, sin usar de tropelía, ni como pintados en mapa, sino real y verdaderamente, a Madrigal, Coca, Alaejos, y a la imperial más que Real Ciudad, recámara del dios de la risa; ofreció a Esquivias, a Alanís, a Cazalla, Guadalcanal y la Membrilla, sin que se le olvidase de Ribadavia y de Descargamaría.
Finalmente, más vinos nombró el huésped, y más les dio, que pudo tener en sus bodegas el mismo Baco.

 Pero mucho antes de esta mención, Coca ya era un municipio romano, con lo que ello acarreaba de privilegios...pero también de luchas... Como cuando fue cercada y asaltada por las legiones de Pompeyo entre los años 77 y 71, a.d.C.



Pero pasaron casi tres siglos y en el 345 d.d.C, aquí nació Teodosio (hijo de un oficial militar conocido como Teodoro "el viejo") destinado a ser nada menos que emperador del Imperio romano y el tercero nacido en Hispania.


Los anteriores fueron Trajano y su sucesor Adriano, que lo hicieron entre los años 98 y 138. Ambos nacieron en Itálica (Sevilla). 

 La primera esposa de Teodosio era una hispana llamada Aelia Flacila Augusta. Con ella tuvo dos hijos varones, Honorio y Arcadio, que le sucedieron, pero en un imperio ya dividido en dos mitades (uno en Oriente y otro en Occidente) de forma que Teodosio fue el último emperador de todo el imperio.




 
  
En la puerta de entrada a la ciudad, por el arco mudéjar de su muralla, figura la siguiente lápida:

 "Flavio Teodosio El Grande, emperador de los romanos, nació en Coca en el 345 y murió en Milán en el 395. Gran militar y buen cristiano, sabio y justo legislador.
Lápida mandada poner en 1945?, por el Duque de Alba, señor de Coca, Director de la Real Academia de la Historia"

Este Duque de Alba fue Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII Duque de Alba (Madrid 1878 - Lausana, Suiza 1953). Entre sus numerosísimos títulos, era Señor de  Coca y Alaejos. Fue nombrado director de la Real Academia de Historia en diciembre de 1927. El fue el padre de Cayetana, la XVIII Duquesa de Alba, fallecida en Sevilla en 2014. 

En el 379 comenzó el reinado de Teodosio I "el grande" hasta su fallecimiento en el 395. Un importante hecho destaca y siempre es mencionado en su biografía. Es el Edicto de Constantinopla en el 380, por el cual prohibió totalmente los ritos paganos e impuso la religión cristiana, llegada del Próximo Oriente, como religión oficial y obligatoria para todos los súbditos del imperio (ampliando y variando el famoso Edicto de Milán dado por Constantino en el 313, en el cual se establecía la igualdad entre cristianos y paganos, declarando:
 "Lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimara conveniente"
La segunda esposa del emperador fue Gala, hija del emperador Valentiniano I. Al parecer, además de las cuestiones de conveniencias políticas, en este matrimonio hubo también amor. Teodosio y Gala tuvieron tres hijos, pero ella falleció en el parto del tercero  que tampoco sobrevivió...era el año 394. El año anterior había nacido una hija, Aelia Gala Placidia, una mujer fuerte a la que el destino deparó grandes desgracias y también efímera felicidad.
 
Cuando aún no tenía veinte años Gala Placidia fue hecha prisionera por los visigodos de Alarico que invadió y arrasó Roma. el año 410, Cuando Alarico pereció presa de la malaria, fue su cuñado Ataúlfo el que se proclamó rey de los godos en el 411, y se casó con Gala Placidia en el 414 (una vez más había intereses politicos pero también hubo amor) 
La pareja se retiró a  Hispania, a la provincia Tarraconense, acosada por Constancio, un general romano, que también aspiraba a casarse con Gala Placidia.  Y  aquí  la tragedia se cebó con ellos. Retirados en Barcino  (actual Barcelona) Ataúlfo fue asesinado por sus propios hombres y también el hijo mayor de ambos y a los que tenía de un anterior matrimonio. 

Gala Placidia, la hija de Teodosio el Grande,  fue devuelta a su hermano Honorio previo pago de 600.000 raciones de trigo para el sustento del pueblo godo y, a su llegada a Rávena, fue obligada a casarse con el general Constancio.
A pesar de ello, la princesa se rodeó de sirvientes godos y fue la intermediaria a favor del entendimiento y la concordia entre godos y romanos con buenos resultados. Murió en el 450.
Su autor fue Felipe de Castro, uno de los dos directores, junto a Olivieri, del taller real donde se realizaron las esculturas.
En Vitoria, en el Parque de la Florida,  y desde 1821, podemos admirar una escultura de ambos, dentro del programa iconográfico que Felipe V encargó al benedictino Fray Martín Sarmiento (1695-1772).



En cuanto a las reinas consortes sólo eran representadas las que fueron madres de herederos de la corona y, en este caso el escudo que porta el rey  está a su izquierda  y pegado a su cuerpo. Si el heredero no era el hijo legítimo el escudo del rey quedaba sin labrar y en él no aparecía el rostro de su esposa. Y si el escudo se sitúa a la derecha y no pegado a su cuerpo significa que ninguno de los cónyuges eran los padres del sucesor del trono...

  Este fue el caso de Ataulfo y Gala Placidia, una de las mejores estatuas que, como hemos dicho se encuentra en Vitoria...  Pero además este caso fue muy especial pues gracias a Gala Placidia, la nieta de Teodosio el Grande,  se unió en aquel momento (s. V) la monarquía visigoda de Hispania al Imperio Romano... Por eso el padre Sarmiento encargó el escudo del rey más grande y la reina aparece de medio cuerpo, y no sólo su rostro como en los demás casos...



Seguiremos enseguida con el Castillo de Coca, tan espectacular.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons



miércoles, 26 de abril de 2017

La Ribera Sacra 2


  


Nos quedamos en un anterior post recorriendo la Ribera Sacra, en su zona del rio Sil. Conviene ir atentos a los indicadores que anuncian los Miradores sobre el Cañón... Ya vimos el de "Los Balcones de Madrid", pero no debemos perdernos el de Cabezoás, al que se llega por Abeleda (Montes de San Paio), junto a los secaderos de castañas, y la Presa de Mao dirección Vilariñofrío...  allí precisamente vimos parados unos grandes autocares...Y eso nos hizo temer, hace ya casi 20 largos años...(que aunque el tango diga "que veinte años no son nada" si son muchos para ciertas cosas) ... que  estos bellísimos parajes, hasta ese momento tan poco conocidos, fueran a ser pronto arrolla­dos por el turismo en su peor versión...¡sería una lástima!...



 Tampoco debemos olvidarnos de Niñolaguía con su bonita cerámica de tonos amarillos, ni del pequeño pueblo de Lobios

 Que con su insólito capitel de la vaquita alada



 y la deliciosa carrocita con que llevan a la Virgen en procesión


 y su púlpito tan original

 y el agrado con que nos lo enseñaron todo, nos hicieron  olvidar un poco el horror de los enterramientos que la rodean...Prácticamente pegados a los muros y destrozando el jardín que rodeaba la Iglesia se agolpan unos espantosos nichos-ficheros, de mármol y acero inoxidable con tapas de cristal y flores de plástico dentro... ¡inenarrable!...Luego desgracidamente fuimos comprobando que eso mismo sucede en otras muchas de estas preciosas iglesias...





Ahora nos situamos en Cadeira, una ermita donde cada 8 de septiembre se celebra una popular y concurrida romería en honor de Nuestra Señora de Cadeiras, y que tiene otro espectacular mirador que queda justo enfrente del de los Balcones de Madrid. A tres kilómetros aproximadamente por una preciosa, estrecha y frondosa carretera llega­mos a otro mirador excepcional, el de Santiorxo..


   Hay que detenerse en San Esteban (o San Estevo) de Ribas de Sil



 Impresionante Monasterio, en aquellos momentos lamentablemente abandonado y hoy día convertido en flamante Parador de Turismo



  En la misma confluencia del Sil con el Miño, se encuentra Peares (formado por cuatro ayuntamientos, dos de Orense y dos de Lugo), un enclave espectacular  donde se juntan 3 ríos: el Bubal, el Miño y el Sil...  

Los primeros documentos que se refieren a estre monasterio datan del s. X y perteneció a la Orden de Cluny

Si  llegamos desde la margen derecha del Sil (Lugo), desde el recóndito Monasterio de san Vicente de Pombeiro, por una carretera de susto, veremos abajo, pero muy abajo, la presa de Peares; arriba, pero muy arriba, un espec­tacular viaducto sobre el que corre la auto­vía y bajo él, un puente de hierro realizado al parecer por la escuela de Eiffel, a través del cual salva el río Miño el ferrocarril y, junto a él, el antiguo puente de piedra… y, bajo todo ello, los tres ríos, llenos de vida, que se encuentran en un vital abra­zo...
   


El Monasterio de San Esteban de Ribas de Miño está enclavado en un paraje agreste, en  pleno bosque y de empinada cuesta. Ello hace de la visita un completo espectáculo. Su iglesia es una de las mejores, sobre todo por su fachada, del románico de la Ribera Sacra y de toda Galicia.

Aunque lamentablemente aquí también hay un cementerio horrible totalmente incompatible con la belleza y la arquitectura del lugar....igual que en Marrube y en San Fiz

San Vicente de Pinol, San Fiz de Cangas, San Payo de Diomondi, Santa Maria de Marrube, la Ermita de Fión, San Miguel de Eiré, el Monasterio de Ferreira... todos en bellos emplazamientos, con una larga historia de siglos que parten del X, justifican sobradamente el nombre de Ribera Sacra...

Y para finalizar este largo recorrido es recomendable visitar el magnífico Monasterio orensano de Santa Maria de Oseira, en la carrtera de Orense a Santiago. Su fundación se remonta al año 1137 y fue el primero Cisterciense de Galicia...Algunos le denominan "El Escorial gallego"
 



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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

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