viernes, 9 de febrero de 2007

Toledo capital. Visita a la exposición “Hispania Gothorum. San Ildefonso y el reino Visigodo de Toledo" Febrero 2007 (2º y última parte)





A continuación buscamos la iglesia y monasterio de San Pedro Mártir pero, pese a que estamos prácticamente al lado nos liamos hasta que, de pronto, aparecemos en una placita deliciosa (salvo por algunas obras) en la que una esbeltísima torre se destaca.
Es la de la iglesia de San Román, de las más antiguas de Toledo y donde se encuentra el Museo de los Concilios visigodos (al que no hay que dejar de entrar y admirar, entre otras cosas, sus románicas pinturas murales del siglo XIII) y frente a ella una estatua de Garcilaso de la Vega el caballero y poeta que tanto amó y cantó a Toledo…
También hay una casita donde una lápida recuerda que allí estuvo santa Teresa y empezó a escribir el libro de su vida…
En fin que el lugar no tiene desperdicio…

Siguiendo con el callejeo llegamos a otra plaza donde se alza un edificio que ahora es de la Universidad, pero que fue parte del palacio de Padilla (arrasado en 1523 por haberse alzado contra el Emperador) y en el patio de acceso, vemos una moderna estatua representando a doña María de Pacheco esposa de Juan de Padilla…en el pedestal dice “A María de Padilla la Universidad” y a sus pies, está depositado, un bonito ramo de flores…Al parecer la estatua estaba antes en la plaza pero como no le daban muy buena vida los jovencitos del botellón, la han metido dentro…pero el otro día, que celebraron a los Comuneros en esta emblemática plaza, dejaron este ramo de flores para doña María…¡todo un detalle!. Martínez de la Rosa escribió una tragedia sobre ella titulada "La viuda de Padilla" en 1812 y Donizetti una ópera "María de Padilla" estrenada en la Scala de Milán en 1841.

Por fin encontramos San Pedro Mártir, antiguo y magnífico Monasterio de los dominicos cuando estos tenían un gran poder y controlaban la Inquisición de Toledo… ahora es sede de la Universidad, con su gran claustro de Alonso de Covarrubias y también vemos a través de unas ventanas la enorme iglesia que ahora utilizan para algunos actos académicos…es una nostálgica visita por aquel enorme monasterio que fue orgullo de Toledo y de los dominicos… pero que si ahora levantaran la cabeza no sé yo si se alegrarían mucho de ver este enorme edificio restaurado pero con tantos añadidos ajenos y con arreglos que resisten a duras penas…aunque al menos, eso es verdad, no ha desaparecido y su nombre perdura unido al de la Universidad…
Cuando salimos de esta aventura nos dirigimos hacia la Catedral, con la estupenda idea de maravillarnos un rato frente a su gran retablo… ¡nuestro gozo en un pozo!... Resulta que desde hace un tiempo para ver la catedral sólo se puede entrar pagando 6 euros (pago único, sin ningún tipo de exención), y da igual que quieras ver sólo la iglesia como era nuestro caso o el Tesoro, el Coro, la Sala Capitular, la Sacristía, el Claustro etc. es decir, una visita completa…Además sólo falta media hora para que la cierren definitivamente, insistimos en que sólo queremos ver el retablo… ¡pero las señoritas que expiden los billetes, los vigilantes-porteros etc. son inflexibles!…De repente la ciudad se nos hace extraña, un poco agresiva… y cuando comentamos el caso con gente de Toledo, nos manifiestan igualmente su malestar por esta medida que a ellos, los propios habitantes de la ciudad, les impide entrar libremente a “su catedral”…
Un poco con esta mala sensación nos vamos a la estación y en otra media hora estamos en Madrid…deseando, no obstante, regresar pronto y seguir callejeando...