jueves, 29 de marzo de 2007

Costa vasca. Zumaia (2ª parte)



El Museo-taller de Beovide es pequeño e informal, quizá muy en línea con el personaje que lo ocupó... originalmente esta casa, llamada "Kresala", estaba aislada, sola al pie del Faro de Zumaia y junto a la barra del estuario del Urola...La verdad es que Julio Beobide llevó una vida sencilla y envidiable, dedicada a trabajar con alma y vida incontables horas en este retiro profundo, en la gran afición de su vida, esculpir, especialmente en madera y también dibujar.


Él era profundamente religioso, todos los días iba a la primera Misa y después se refugiaba en Kresala con su perro Txeru para trabajar en sus esculturas... Cuando murió en 1969 con 78 años estaba trabajando en otro impresionante Cristo que quedó inacabado y que por sabia decisión de su familia (estaba casado y tuvo cuatro hijos) no terminó ningún otro artista y se quedó "tal cual” en su amado taller. Creo que fue un acierto…
Al regresar hacia el centro del pueblo, vemos una indicación hacia la ermita de San Telmo...afortunadamente la seguimos y…¡¡que maravilla!!...los famosos acantilados formados hace no sé cuantos millones de años estaban allí esperándonos…son sobrecogedores,,, y abajo ¡la playa del pueblo!,
como nos dijo una señora que la llaman…Estamos un buen rato mirando y fotografiando...Pero queremos saber más sobre ellos...